3 AÑO NUEVO
DQR PXHYR
Alfabeto: español. Desplazamiento: 3. Modo: cifrar. Cada letra se mueve tres posiciones hacia delante.
Cifra y descifra texto con el cifrado César en línea usando valores de desplazamiento personalizados y varios alfabetos. Es uno de los métodos de cifrado clásico más antiguos y conocidos.
3 AÑO NUEVO
DQR PXHYR
Alfabeto: español. Desplazamiento: 3. Modo: cifrar. Cada letra se mueve tres posiciones hacia delante.
3 ÑÑDYH
LLAVE
Alfabeto: español. Desplazamiento: 3. Modo: descifrar. El mismo desplazamiento se aplica en sentido inverso para recuperar el texto original.
13 ESPAÑA
QFCNAN
Alfabeto: español. Desplazamiento: 13. Este ejemplo muestra la misma idea que ROT13 en el alfabeto inglés: ocultar texto con un desplazamiento fijo.
5 ¡AÑO, NUEVO!
¡FST, RZJAT!
Solo se desplazan las letras. Los espacios, signos de puntuación y otros símbolos permanecen sin cambios.
El cifrado César es un cifrado de sustitución que desplaza cada letra del alfabeto seleccionado un número fijo de posiciones. Por ejemplo, en el alfabeto español con un desplazamiento de 3, A se convierte en D, B en E y C en F.
Al cifrar, las letras avanzan por el alfabeto; al descifrar, retroceden usando el mismo valor de desplazamiento. Los espacios, números y signos de puntuación normalmente se conservan sin cambios.
Como el método es simple y predecible, se usa a menudo para presentar las ideas básicas de la criptografía clásica: texto claro, texto cifrado, claves, cifrado y descifrado.
El cifrado César no se considera seguro según los estándares modernos. Como solo hay un número reducido de desplazamientos posibles, un atacante puede probar todas las opciones muy rápidamente.
A pesar de su debilidad, el cifrado sigue siendo útil para aprender, crear acertijos y hacer demostraciones, porque muestra con claridad cómo un parámetro secreto transforma texto legible en texto cifrado.
Si necesitas recuperar automáticamente un desplazamiento desconocido, usa el descifrador de César para buscar la clave y analizar el texto.
El cifrado César recibe su nombre de Julio César, a quien tradicionalmente se asocia con el uso de desplazamientos de letras para proteger mensajes militares.
Aunque hoy el método es extremadamente débil, sigue siendo uno de los cifrados históricos más reconocibles y un punto de partida importante para aprender cómo funcionan los cifrados de sustitución.
Cifrado clásico de sustitución por bigramas con una matriz basada en clave.
Cifrado clásico recíproco basado en una palabra clave.
Cifrado clásico de estilo Vigenere que usa una clave numérica.
Cifrado y descifrado polialfabético basado en una palabra clave.
Cifrado de Vernam basado en XOR con salida en Base64.
Codificación clásica A/B y esteganografía textual con el cifrado Bacon.